Un grupo de exministros y analistas económicos presentó al Gobierno y los gremios empresariales un plan para generar empleo ante los altos índices de desocupación presentados por el Dane en los últimos meses.

En el documento se plantea un proceso de flexibilización laboral temporal para pagarles solo el 80 % del salario mínimo a los trabajadores que sean contratados en las próximas semanas.

Por medio de un video, el exministro de Hacienda Rudolf Hommes dijo que tampoco se debería pagar la cuota pensional ni la cuota para las cajas de compensación. De igual modo, en caso de que un empleado sea despedido, la indemnización será de dos días por mes trabajado.

Con la iniciativa liderada por el también exministro Luis Fernando Alarcón, los más de 24 firmantes esperan que se genere un millón de empleos en el país.

Al conocerse la propuesta, otros analistas lanzaron duras críticas contra la posibilidad de establecer una flexibilización laboral por considerar este proceso inconstitucional y nocivo para la calidad del trabajo en Colombia. Así se lo explicó a Pulzo el director del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, Iván Jaramillo.

“Es una propuesta abiertamente inconstitucional. El artículo número 53 de la Constitución Política promete una remuneración mínima vital y móvil. Además, más allá del tema jurídico, pagar menos del salario mínimo no permitiría una recuperación económica porque la gente no tendría capacidad de consumo y habría una competencia a la baja”, señaló.

Añadió que, en 2008, en Europa se intentó la aplicación de medidas similares, las cuales no dieron frutos.

“Creo que degradar el ingreso de los trabajadores va a afectar la capacidad de consumo y va a perjudicar los criterios de trabajo decente”, concluyó.

Y es que, según el artículo 53 de la Constitución Política de Colombia mencionado por el profesor Jaramillo, el estatuto de trabajo exige la “irrenunciabilidad a los beneficios mínimos establecidos en normas laborales”.

Por su parte, el consultor social y económico, docente de la Universidad EAN, Jorge Munévar, advirtió sobre las consecuencias sociales que traería la aplicación de la propuesta de los exministros.

“Uno puede entender la situación que hay ahorita en el sector empresarial. Pero esa propuesta es gravísima, y más ahora que se está trabajando todo lo relacionado con el salario mínimo. Tener un salario menor al mínimo representa tener que cambiar toda la estructura legislativa. Podría hacerse a través de un decreto extraordinario en el estado de emergencia, pero eso no se lo va a aguantar la sociedad”, le dijo a Pulzo.