Antes de abandonar Biarritz (Francia), donde participó en la cumbre del G7 (países potencias del mundo), el presidente estadounidense reveló que su nación reanudará “muy próximamente” sus negociaciones con China.

“China llamó la noche pasada (…) Dijo: volvamos a la mesa de negociaciones, entonces vamos a volver. Empezaremos muy próximamente a negociar” dijo, aunque no citó fecha.

Sin embargo, un portavoz del ministerio de Exteriores chino, Geng Shuang, aseguró no estar al tanto de la conversación de las que habla Trump.

Por su parte, el principal negociador chino, Liu He, mencionó que estaba dispuesto a “resolver tranquilamente el problema mediante consultas y cooperación”, y dijo estar contra la guerra comercial.

La situación se presenta después de los anuncios por ambas partes sobre alzas recíprocas de aranceles aduaneros a cientos de productos, que preocupan cada vez más a las empresas y a los mercados internacionales.

Una semana antes de que entren en vigor estas sanciones mutuas, Pekín exhortó a la calma y la “cooperación”, pero su divisa, el yuan, volvió a bajar y produjo más presión sobre el comercio de Estados Unidos.