Todo esto porque los ahorros de los colombianos que están afiliados a estos fondos se invierten en acciones, renta fija (deuda del Gobierno) y renta privada, lo que permita que esta plata produzca tanto en el país, como en el exterior, de acuerdo con el tiempo.

Montenegro, que es el representante del gremio que agrupa a Porvenir, Colfondos, Protección y Skandia, afirmó en el medio que estos fondos les convienen al 95 % de los colombianos que sueñan con una pensión (23 millones de personas), porque de estos, el 80 % no se va a jubilar.

“Por la informalidad laboral tan brutal que tenemos. Paradójico, ¿no? Pero van a tener una devolución de saldos. Les van a devolver la plata que han cotizado. En Colpensiones le devuelven la plata sin intereses reales, solo con la inflación. En los fondos se la devolvemos con los intereses que han generado esos recursos. La diferencia es de 7 a 1, o sea, 7 veces más que en Colpensiones”, mencionó el dirigente gremial en el diario.

El presidente de Asofondos afirmó además en el rotativo que desde el gremio le han planteado al Gobierno una “reforma pensional sin afanes”, pero que se tiene que hacer de todas formas, ya que, de no hacer un cambio en el sistema, en poco más de 30 años habrá 15 millones de adultos mayores en Colombia, y de estos, 11 millones no tendrán nada para vivir su vejez.

“La clave es ahorrar desde jovencitos, y si se es regular y cuidadoso en esos ahorros, por supuesto que va a tener una buena pensión”, afirmó Montenegro en el medio.

Es de mencionar que los fondos privados de pensiones y cesantías, según Salomón Kalmanovitz en El Espectador, mueven un negocio que les da mensualmente 3,3 billones de pesos en utilidades, “son dueños de una vaca lechera de ubre portentosa”.