El ambientalista Camilo Prieto fue la persona que compartió esa foto en Twitter. Allí, comentó lo siguiente:

“¿En verdad hemos llegado a tanta estupidez y pereza humana? ¿Qué tan difícil es romper un huevo? La traza de contaminación que deja un producto como estos es enorme”.

En la imagen se ve que los huevos son de la empresa Santa Reyes S.A.S. y que su fecha de expedición data del 25 de marzo de 2018, lo que evidencia que no es una foto reciente. De hecho, esta ya se había difundido el año pasado, pero pasó desapercibida en los medios.

Ese no fue el caso de Semana: el 15 de febrero de 2019, la revista entrevistó a Carlos Lozano, gerente general de Santa Reyes S.A.S., para que explicara el porqué de unos huevos fritos empacados en plástico.

En ese entonces, el directivo aclaró que se trataba de un producto fabricado exclusivamente para hoteles, restaurantes y casinos:

“No está para la venta al público. Tenemos alrededor de seis clientes que adquieren el huevo frito listo porque no pueden manipular productos crudos en sus procesos”.

Lozano añadió que estos huevos no representaban “ni el 1 %” de la producción anual de la compañía, y, además, señaló que se empacaban al vacío para garantizar “la conservación y la inocuidad de los alimentos”.

Este lunes en la mañana, en entrevista con Blu Radio, el empresario volvió a explicar todo lo anterior. En ese diálogo, el directivo también aseguró que hace un tiempo se suspendió la venta de esos huevos, sobre todo por los altos costos que le representaban a la compañía.