Esa cifra se produjo por un lucro cesante por 1,1 billones de pesos (una forma de daño patrimonial) y una destrucción de valor por 2,9 billones de pesos más, dice el borrador del documento, revelado por Vicky Dávila en su programa en La W Radio.

Además, la periodista señaló que el informe asegura que la estructuración del proyecto no tuvo en cuenta factores ambientales y que, a pesar de las fallas e irregularidades que fueron advertidas desde 2013 al interior de los encargados, se ejecutó.

En cuanto a las licencias ambientales para la construcción, el informe señala que fueron adquiridas después del acondicionamiento. “La junta advirtió que existían riesgos de ejecutarse estas obras de aceleración, no obstante, lo anterior, el constructor decidió iniciar estas obras, aún sin contar con la modificación a la licencia necesaria para su ejecución”, dice el estudio.

Frente a los planes de contingencia adoptados por los constructores, la Contraloría sentenció que no obtuvieron los resultados esperados y que la junta de asesores consideró que esos riesgos técnicos no eran aceptables para un proyecto de esa envergadura.

Al respecto, la Contraloría criticó la filtración de ese documento y aseguró que no se trata del oficial. Sin embargo, el vicecontralor, Ricardo Rodríguez Yee, habló con el medio y dijo que la autoridad está revisando cuáles son los presuntos responsables de la emergencia.

“En este momento sabemos que el proyecto no entró como debería haber entrado y ahora se debe establecer sus condiciones de factibilidad”, concluyó.

Rodríguez explicó que espera que el informe oficial esté listo en los próximos días y sea publicado por la Contraloría.

Finalmente, la periodista opinó que “hicieron Hidroituango a pesar de saber que iba a salir mal; es el Chernobyl colombiano”.