Los libros profesionales y universitarios son los que más se piratean, según los datos divulgados por CM&, dejando pérdidas de 97.000 millones al año.

De lejos siguen las novelas, poesías y cuentos, cuyas versiones falsificadas representan 57.000 millones en pérdidas, prosigue ese noticiero.

Los textos escolares están en último lugar, pero aportando una cifra nada desestimable de 36.000 millones en pérdidas anuales, concluye CM&.

Ante los problemas que esto representa para la industria, la Cámara Colombiana del Libro anunció que lanzará la campaña “Solo compro libros originales, no a la piratería”.