Fusagasugá vivió un fin de semana de alto impacto gracias a la Media Maratón Andina, una jornada que no solo reunió a corredores de distintos niveles, sino que también transformó la dinámica económica de la Ciudad Jardín de Colombia.
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Los participantes llegaron motivados a asumir los retos de 21, 10 y 5 kilómetros, un recorrido que para muchos resultó exigente, sobre todo para quienes apenas se inician en el mundo del ‘running’.
Así se vivió la Media Maratón Andina
Varios reconocieron que el clima, la pendiente y la distancia pasaron cuenta de cobro, aunque la energía del público y los puntos de hidratación los impulsaron a seguir. Otros, más experimentados, mantuvieron un ritmo sólido y avanzaron con naturalidad, como si flotaran entre las calles adornadas por el paisaje característico del municipio.
Esa mezcla de deportistas, acompañantes, familias y visitantes creó el ambiente perfecto para que Fusagasugá recibiera un flujo masivo de personas que no solo corrieron, sino que consumieron, se hospedaron y dinamizaron los comercios locales. Ese fue, precisamente, uno de los resultados más destacados por las autoridades.
Media Maratón Andina y el impulso económico a la región
El presidente de la Cámara de Comercio de Bogotá, Ovidio Claros, explicó que el desarrollo de la Media Maratón Andina en Fusagasugá materializa un objetivo clave: llevar actividad económica fuera del centro de la capital y fortalecer a los municipios de la región.
“Logramos hacer efectiva la descentralización”, afirmó, al enfatizar que este trabajo conjunto con la administración municipal se vio reflejado en cada rincón de la ciudad. Para Claros, la articulación “permite que la economía de la ciudad se mueva”, y lo comprobó con un indicador contundente: la ocupación hotelera llegó al límite.
“La gente llegó y entendió que un motel es un servicio de hotelería permanente, no solamente para pareja, sino para familias”, señaló, al detallar que los hoteles, moteles y alojamientos de la zona operaron a su máxima capacidad.
A esto se sumó la presión sobre otros puntos del ecosistema comercial: “Infraestructura hotelera, cafeterías, las tiendas, supermercados”, enumeró, dejando claro que, la carrera activó sectores que van mucho más allá del turismo deportivo.
El alcalde de Fusagasugá, William García Fayad, sostuvo que uno de los lenguajes más claros del impacto de la maratón se vio en los negocios locales. Según él, “lo más importante de ese tipo de eventos […] es que el más beneficiado hoy en día es el sector empresarial”.
El mandatario destacó que los hoteles tuvieron un balance excelente, la gastronomía vivió uno de sus mejores fines de semana y los emprendedores y comerciantes aprovecharon la llegada de miles de personas que, además de correr, buscaban comida, servicios, actividades y productos. “Todos se han visto beneficiados de este evento de la Media Maratón Andina”, resumió.
Y es que la organización del evento no se limitó al aspecto deportivo. El espacio también fue diseñado para visibilizar el potencial empresarial del sector, crear conexiones comerciales y abrir oportunidades de negocio entre fabricantes de equipamiento deportivo, marcas de ropa y calzado especializado, gimnasios, centros de entrenamiento, servicios de fisioterapia, empresas de nutrición, plataformas tecnológicas y emprendimientos con enfoque social. También participaron compañías vinculadas al turismo, desde agencias y operadores hasta alojamientos y atractivos locales.
La Media Maratón Andina en datos
Cifras preliminares señalan que el evento dejó un impacto económico cercano a $2.500 millones, mientras la ocupación hotelera en la ‘Ciudad Jardín’ rozó el 100 % (99,8 %) durante el fin de semana. También se desarrollaron 800 empleos directos y el comercio local reportó un crecimiento del 17 % frente a un fin de semana habitual.
En lo deportivo, los podios quedaron así: Carlos Patiño y Magdaline Jepkoech dominaron la prueba de 21K; Camilo González y Jeidy Mora se impusieron en 10K; y en 5K ganaron David Preciado y Marian Romero. En la categoría de ParAtletas, Johan Rubio fue primero en silla de ruedas y Juan Suaza lideró la modalidad de caminantes.
La organización dispuso un punto de hidratación cada tres kilómetros, conforme a la normatividad de la Federación Colombiana de Atletismo, además de 14 puntos de atención, 70 socorristas, 260 policías y 25 integrantes del Ejército, destacando un operativo de seguridad y asistencia que acompañó todo el recorrido.
El crecimiento del mercado con la Media Maratón Andina
El encuentro funcionó como un punto de convergencia B2B y B2C, donde proveedores, compradores, emprendedores y empresarios pudieron relacionarse, intercambiar conocimiento y mostrar sus productos ante un público que creció exponencialmente gracias al atractivo de la media maratón.
Con la ciudad llena, los comercios moviéndose en cadena y la red empresarial más activa que en un fin de semana habitual, la Media Maratón Andina dejó claro que este tipo de eventos ya no se limita al deporte: impulsan ventas, fortalecen el turismo y se convierten en vitrinas reales para que empresarios, comerciantes y emprendedores brillen ante una audiencia diversa y dispuesta a consumir.
En Fusagasugá, la carrera terminó cuando los corredores cruzaron la meta, pero su efecto económico quedó resonando en cada negocio que se benefició del movimiento. Una muestra de cómo el deporte puede convertirse en motor de desarrollo local cuando se articula con estrategia y sentido regional.
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