El embajador estadounidense en Bogotá, Philip Goldberg, aseguró que el objetivo de este apoyo es apoyar la reactivación “al aumentar los ingresos de poblaciones vulnerables impactadas por la pandemia del COVID-19“.

Igualmente pretende fortalecer “las pequeñas y medianas empresas para que puedan crear empleos y estar mejor preparadas para impactos futuros”.

“Estamos orgullosos de apoyar a Colombia para abordar los impactos urgentes y de largo plazo ocasionados por la pandemia”, expresó el diplomático.

El dinero será destinado a la alianza ‘ReactivAcción’, impulsada por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Entre los beneficiarios del proyecto deberán estar trabajadores informales, mujeres víctimas del conflicto o de violencia de género, jóvenes desempleados, comunidades indígenas y migrantes.

“Veo como un gesto muy importante este apoyo de Usaid y este apoyo del PNUD”, afirmó el presidente, Iván Duque, durante el lanzamiento del programa en un acto en la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo.

La idea del programa ‘ReactivAcción’ es apoyar la recuperación social y económica de Colombia en los próximos dos años a través de la generación de empleo de mediano y largo plazo y con el fortalecimiento de las pequeñas y medianas empresas.

“Esta contribución y estos aportes serán para que el diseño de las políticas públicas nos permita, en medio de las adversidades, no renunciar a ningún objetivo de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas“, agregó Duque.