Según Juan Carlos Delgado, country manager de Cusman & Wakefield en Portafolio, las compañías se están alistando para hacerle frente a la nueva normalidad con entornos laborales “híbridos” en los que se alterne el trabajo en casa con el de oficina; sin embargo, muchos temen dar ese paso por la incertidumbre de si la enfermedad se queda por mucho más tiempo.

“Se va a crear un ecosistema y una flexibilidad para crear cultura, productividad y bienestar desde los empleados. Los ambientes físicos y virtuales se van a combinar con el sitio de trabajo, casa y otros”, indicó el experto en el diario.

Delgado mencionó en el rotativo que uno de los cambios que se ve venir en las oficinas es el regreso de los clásicos cubículos de media altura, con el fin de que cada trabajador cumpla con sus funciones en un entorno cerrado y personal, eso sí, en un área de mayor espacio.

Pero aparte de adaptar los espacios, las empresas también están acudiendo a renegociar con sus arrendatarios las cláusulas de los contratos para fijar nuevas condiciones, esto teniendo en cuenta el choque económico que ha traído la COVID-19 para la mayoría de los sectores productivos.

“Claramente, el mercado de oficinas por productividad, por temas de cultura organizacional y por todo lo que conlleva un sitio con la identidad de compañía no va a desaparecer y, por el contrario se va a potenciar. Las transformaciones serán en el concepto del producto”, resaltó Rafaél Álvarez, presidente de IC Constructora en el medio, y predijo que se va a venir una ola de mala racha para el sector, teniendo en cuenta que con los cambios también llegarán reducción de áreas.