“Es indudable que la pandemia será peor y causará mayores estragos si no nos ponemos las pilas y todos aportamos”, indica Hernández-Mora, en su columna, sobre las “fuertes réplicas” que provocaría en Colombia y el mundo un posible “terremoto económico” en vista de que el COVID-19 está afectando “a citadinos del primer y segundo mundo”.

Además de la caída del precio del petróleo, el alza del dólar y el euro, el desplome de las principales bolsas de valores y otras situaciones que han golpeado en los últimos días la economía mundial, la columnista manifiesta su preocupación por las consecuencias que ello traería puntualmente para Colombia, y pone como ejemplo el impacto que esto generaría en la inversión extranjera en el país.

Pero además, recuerda cómo el chikunguña “desbordó la capacidad del país”, lo cual, a su juicio, demuestra que “Colombia no está preparada para afrontar la crisis sanitaria si las cifras escalan”.

Por su parte, Vicky Dávila, también en su columna en revista Semana, resalta que “con seguridad el crecimiento de la economía se afectará”, no solo por el repunte del dólar, sino también por situaciones propias de la actualidad económica nacional:

“Un déficit fiscal que se puede empeorar y una balanza comercial negativa de tal magnitud nos pueden mandar a la lona o dejarnos al borde del caos económico”, señala en su artículo de opinión.

Pero a eso se debe sumar, comenta la periodista, la posibilidad de que pequeñas y medianas empresas del país se vayan a la quiebra y de que pueda agravarse la actual situación de desempleo, que refleja una cifra del 13 % en la tasa de desocupación, según el más reciente reporte del Dane.

Pero la llegada del brote no solo traería fuertes implicaciones para la economía nacional. Según Dávila, “Iván Duque se enfrenta a la tormenta perfecta”, pues además del escándalo de la ‘Ñeñepolítica’ que, de acuerdo con las denuncias, rodea su campaña presidencial, el mandatario debe encarar la “delicada situación política interna” que vive el país respecto de otros hechos que  justo se están presentando durante su mandato.

“El narcotráfico sigue disparado e incontenible, la agitación social es un hecho. […] La inseguridad ciudadana no da tregua, la violencia en los territorios es brutal”, son algunos de los factores que, precisa Dávila, se suman a otros como el fortalecimiento del Eln, las Bacrim y las disidencias de las Farc, así como los asesinatos de líderes sociales y la “poca favorabilidad del Gobierno”.

Sobre la situación que afronta Duque, en medio de la llegada del COVID-19 al país, Felipe Zuleta también opina en El Espectador, pero para criticar a las “miles de personas” que, asevera, están aprovechando la situación para “atacar al presidente y a las personas que detestan antes que unirse en una causa común para combatir el coronavirus”.

Al respecto, en su columna el periodista pone como ejemplo a los senadores Gustavo Bolívar, Ángela María Robledo y Gustavo Petro, de quienes dice “son un virus letal y perverso”.