De eso dan cuenta las cifras recientes reveladas por Euromonitor, que ubican a la categoría de pastas (spaghetti, tortellini, fusilli, y otras) con un total en ventas alcanzado el año pasado por $787.600 millones. Según la firma, citada por Dinero, cada persona en Colombia destinó 16.000 pesos para la compra de pasta.

Buena parte de ese crecimiento en el comercio de pasta en el país se debe a que los venezolanos son unos consumidores frecuentes del producto. De acuerdo con la Asociación Venezolana de Fabricantes de Pastas Alimenticias, en el país vecino cada persona consume 12 kilos de pasta al año, cifra que demuestra el gusto de los migrantes que llegan a Colombia, destaca ese medio económico.

En cuanto a las marcas que más se han visto beneficiadas por esta situación en Colombia se destacan “Doria, de Nutresa, con 34,9% del mercado, seguida de La Muñeca, de Harinera, con 28,3%. Completan el top 5 Comarrico, Conzazoni y Monticello”, explica Dinero.

En contraste con el consumo de los venezolanos, mientras que en ese país una persona come los 12 kilogramos mencionados de pasta, en Colombia solo 3 kilos por año. Así lo reveló Euromonitor hace varios meses, que enfatizó en que este producto no está en el top 10 de los alimentos que más se comen en los hogares colombianos, cita el diario La República.

Una de las explicaciones de esta situación es que la pasta es usada en Colombia para acompañar diferentes platos y no como el principal, en algunos casos.