Y es que el quid del asunto sigue siendo de dónde saldría el dinero para soportar la propuesta. La titular de la Asociación Colombiana de Cajas de Compensación Familiar dijo a la W Radio que los mismos empresarios consideran que la iniciativa “encarece el empleo en Colombia y puede tener un efecto perverso” ya que “no van a querer contratar más trabajadores”.

Entonces surgió la posibilidad de usar un dinero excedente con el que cuentan las cajas. Esto enfrentó a los senadores Uribe y Gabriel Velasco con el ministro de Vivienda, Jonathan Malagón, que también aspiraba a usar ese excedente para subsidios de vivienda, lo cual, por el contrario, contó con el beneplácito de Asocajas.

“Esos recursos tienen una destinación específica y están comprometidos para los trabajadores en muchos frentes, salud, vivienda, educación, recreación”, explicó Guillén a esa emisora. Luego tildó la iniciativa de “populista”, señalando que habría una pequeña trampa detrás de la búsqueda de ese dinero en las cajas de compensación:

“Se le está diciendo al trabajador que le van a dar una prima que, obviamente, ningún trabajador querría rechazar. Lo que no le están diciendo es que están pensando sacarla de su mismo bolsillo. Esto es como si le sacaran al trabajador del bolsillo 60 pesos y le devuelven 10 pesos en una prima”

La funcionaria también lamentó que con esto se pueda alterar el buen funcionamiento que ha tenido el sistema de compensación y que incluso “afecta la canasta familiar del trabajador porque ellos reciben una cuota monetaria de las cajas que se paga por hijo que esté matriculado en una institución educativa”. Después lanzó un dato preocupante para quienes cuentan con ese aporte:

“En promedio un trabajador de menos de 4 salarios mínimos con dos hijos recibe anualmente una cuota monetaria de 800.000 pesos. Con esta prima [extra] un trabajador vendría a recibir 142.000 pesos en prima y dejaría de recibir 600.000 pesos en cuota monetaria”

Guillén sostuvo que el impacto podría ser peor de lo que se cree y advirtió que con esto “se acabarían la mayoría de cajas de compensación“: “Las cajas dependen del tamaño de la formalidad que haya en la región. luego las cajas pequeñas y medianas, que son la gran mayoría y que son las que funcionan bien en sus regiones, no aguantan este golpe. Sus ingresos se menguarían de una manera tal que deberían dejar de operar“, aseguró.

“Deberíamos cerrar centros recreativos, colegios, jardines, no entregar subsidios de vivienda y nos convertiríamos en unos pagadores de prima”: Adriana Guillén

Finalmente aseguró que el costo calculado por los promotores de la iniciativa sería de 1,8 billones de pesos, pero en cálculos de Asocajas ascendería a 2,4 billones, y le lanzó una última crítica mordaz a Álvaro Uribe: “ha sido un firme defensor de las cajas de compensación familiar y no podemos creer que vaya a ser el sepulturero del sistema de compensación familiar”, concluyó.