Por la emergencia ambiental que decretó el Gobierno debido a la llegada del coronavirus al país, la Dimayor quería que el fútbol colombiano se jugara a partir de la otra semana a puerta cerrada. Sin embargo, los equipos más importantes de la primera división pidieron que se suspendiera el torneo, para que sus finanzas no se vieran tan afectadas por tener que devolverles dinero a sus aficionados abonados y dejar de percibir una suma importante por la futura venta de boletas.

En la votación que se realizó esta mañana entre los clubes de la Liga BetPlay se impuso la voluntad de los equipos grandes, como no había pasado desde hace mucho tiempo.

La Dimayor expresó en un comunicado: “Se estará evaluando la situación de manera diaria, y siguiendo las directrices estipuladas por el Ministerio de Salud y el Gobierno Nacional”.

Es posible que el ente rector del fútbol colombiano encuentre un respiro en el calendario para terminar este semestre de la liga colombiana si la próxima semana se confirma el aplazamiento de la Copa América.