Así lo aseguró el diario El Mercurio, que informó sobre la supuesta reunión entre Reinaldo Rueda y Pablo Milad, presidente Asociación Nacional de Fútbol Profesional de Chile (ANFP), en el que el directivo le habría dicho al técnico que si llegaba a renunciar, no se le cobraría la cláusula de casi 4 millones de dólares que hay en su contrato.

El entrenador colombiano, por su parte, le habría contestado a Milad, según el medio chileno, que todavía no ha recibido una propuesta de la Selección Colombia, y que sabe que existe un interés pero “por terceros”.

No obstante, desde la Federación Colombiana de Fútbol (FCF) reconocieron que Rueda es uno de los candidatos para asumir el puesto que dejó el portugués Carlos Queiroz, y le manifestaron al diario que en estos días habría un acercamiento entre Ramón Jesurún y Milad para discutir la posible salida del colombiano de la Selección de Chile.

El autor del artículo, Ramiro Fuenzalida, detalló en Blu Radio que la autorización para negociar con Colombia se la  habrían dado, entre otras cosas, porque los dirigentes de la Selección chilena no estarían satisfechos con los resultados que Rueda ha obtenido.

“No es un técnico que sea imprescindible. La mesa directiva de Chile no está contententa con él. Chile trae ahora a un director deportivo nacional que va a estar a la par del técnico, se hará cargo de las divisiones menores; ese técnico va a trabajar directamente con Reinaldo Rueda. Entonces, tampoco debe ser muy grato para él que le traigan a alguien más”, contó el periodista chileno.

Agregó que la administración de la Selección de Chile considera que el técnico no tiene una idea de juego clara y que no se ha plasmado lo que hizo con Ecuador o con la misma Selección Colombia, hace unos años.

Aunque Juan Carlos Osorio cobraría la mitad, Rueda sería la primera opción de la FCF, que tiene el ideal de que el próximo técnico sea colombiano, pero no descarta la posibilidad de que llegue un extranjero.

Sin embargo, jugadores de la Selección Colombia ya se habrían quejado por la exigencia de trabajo del cuerpo técnico de Rueda.