Ese medio de comunicación aseguró que Santa Fe le pagó al volante creativo de 38 años una suma cercana a los 1.800 millones de pesos para quedar a paz y salvo con él en su partida del equipo.

Ese dinero que se le habría entregado al futbolista argentino sería por concepto de premios y bonificaciones que se le adeudaban por los logros personales y colectivos que consiguió con Santa Fe en las últimas temporadas.

De esta manera, el ídolo cardenal se despide del equipo de una forma que hace años era impensada: sin ser tenido en cuenta por sus últimos entrenadores, sin un evento público en el que se le reconozca como el futbolista importante que fue para la institución y sin ofertas para terminar su carrera en la alta competencia.

El anterior presidente de Santa Fe, Juan Andrés Carreño, había manifestado su intención de organizar un partido de despedida para homenajear al ’10’. Sin embargo, dicho evento quedó en veremos con la llegada de Eduardo Méndez, máximo directivo del equipo albirrojo. 

Méndez aún no se ha pronunciado sobre la partida de Ómar Pérez del equipo.