Desde que se supo que Colombia y Argentina organizarían la próxima edición del torneo continental, el presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, Ramón Jesurún, aseguró las cuatro sedes que tendría el país serían Bogotá, Barranquilla, Medellín y Cali.

Sin embargo, en las últimas semanas, el periodista Carlos Antonio Vélez señaló que la Conmebol está preocupada con el mal estado en el que se encuentra la gramilla del estadio Pascual Guerrero, de Cali.

Si no arreglan el Pascual Guerrero, no van a tener Copa América. Lo tengo de fuente seria. La Conmebol, que tiene observadores en Colombia mirando escenarios deportivos, le bajó el pulgar después de lo del fin de semana y entiendo que la Federación Colombiana de Fútbol (FCF) está muy preocupada”, aseguró Vélez en su programa de radio.

En ese orden de ideas, no sería descabellado que, como indicó Capera este jueves, la Federación Colombiana de Fútbol tenga en plan B como Cartagena si se presenta alguna anomalía en las sedes que planeó inicialmente.