La organización de la carrera Pet Run en Armenia, ejecutada el año pasado bajo la coordinación de la Alcaldía y el Instituto Municipal del Deporte y la Recreación de Armenia (Imdera), quedó en el centro del debate público luego de una denuncia de la exconcejal Stefany Gómez. Gómez afirmó que el evento, que tenía como propósito inicial promover el bienestar animal y apoyar a perros y gatos en situación vulnerable, representó un manejo excesivo de recursos públicos en contraste con el resultado real de su objetivo social.
De acuerdo con lo expuesto por Gómez, el contrato formalizado para el desarrollo de la Pet Run superó los $293 millones. Este monto se destinó, según explicó, a un particular bajo el argumento de fomentar el bienestar animal en la ciudad. Sin embargo, la exconcejal cuestionó lo que consideró gastos altamente desproporcionados en el desglose de recursos erogados: $95 millones asignados a camisetas, $52 millones para medallas, $9,5 millones empleados en el alquiler del arco de salida y llegada, $44,5 millones para numeración y chips de los participantes y $39,8 millones en tulas. Además, criticó especialmente el gasto de $4 millones en confeti para la largada, señalando que fue solo “un papel picado que duró 10 segundos en el aire”.
La denuncia enfatizó que la recolección de 11 toneladas de concentrado para animales, lograda durante el evento, significó que cada kilogramo recolectado tuvo un costo mucho mayor al precio comercial regular. Gómez concluyó que la Pet Run, más que responder al bienestar animal o al apoyo de fundaciones, funcionó como plataforma para una “precampaña política” vinculada a sectores cercanos a la administración municipal.
En otro punto de sus declaraciones, la exconcejal advirtió sobre una reducción drástica en los programas de esterilización animal bajo la actual administración. Mientras en años anteriores se alcanzaban cifras de hasta 5.000 cirugías anuales, actualmente solo se estarían ejecutando alrededor de 450 esterilizaciones al año, lo que, a su juicio, supone un retroceso en políticas de protección animal.
Por su parte, la respuesta institucional llegó de la mano del director de Imdera, Wilson Francisco Herrera Osorio. El funcionario tildó las afirmaciones de Gómez como “lamentables, desinformadas y con fines políticos”. Herrera aseguró que la Pet Run fue operada por una empresa con experiencia, seleccionada de manera transparente mediante la plataforma oficial Secop, y que recibió comentarios positivos de los asistentes. A su juicio, la carrera se desarrolló sin tintes partidistas y se comparó favorablemente con eventos similares realizados en otras ciudades del país.
Sobre el monto destinado, el director resaltó que los cerca de $293 millones se invirtieron en la participación de aproximadamente 2.300 personas. Los asistentes recibieron un kit con camiseta, hidratación, alimentación y medalla. Herrera enfatizó que se trató de un evento netamente deportivo, sin fines de lucro, y argumentó que las críticas buscan desvirtuar sus objetivos. Además, aclaró que la función del Imdera no es la compra directa de concentrado, sino la organización de eventos deportivos y la promoción de hábitos saludables.
El director explicó finalmente que, aunque el objetivo central del evento era fomentar la actividad física, en alianza con la Mesa Municipal Animalista se estableció la donación de concentrado como aporte social, logrando recolectar 11 toneladas para los animales necesitados. De paso, el evento aportó a la reactivación económica local mediante la movilización de personas y recursos en la ciudad.
Este caso ilustra las tensiones que pueden surgir entre la gestión pública, el uso de recursos y la percepción ciudadana sobre el impacto real de las campañas cívicas, así como la importancia de la transparencia y la comunicación sobre su verdadero alcance.
¿Por qué son importantes los programas de esterilización animal en las políticas públicas?
El funcionamiento regular de los programas de esterilización animal incide de manera directa en el control ético y humanitario de la población de perros y gatos en zonas urbanas y rurales. Mantener cifras adecuadas de cirugías anuales, como se venía haciendo en Armenia antes de la reducción señalada, contribuye a minimizar el abandono y los problemas de salud pública asociados a la sobrepoblación animal.
La disminución significativa de tales procedimientos puede reflejar un desinterés institucional por la política integral de protección animal, aumentando la presión sobre albergues y organizaciones protectoras. Además, la esterilización facilita la convivencia ciudadana, previniendo contagios, peleas y el nacimiento descontrolado de animales que terminan en condiciones de vulnerabilidad en la calle.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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