Por: Portal Bogotá

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Este artículo fue curado por pulzo   Ene 15, 2026 - 12:39 pm
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La reciente aparición de un oso andino, conocido también como oso de anteojos (Tremarctos ornatus), en la cuenca alta del río Bogotá —específicamente en la zona rural del municipio de Villapinzón, Cundinamarca, cerca del límite con Úmbita, Boyacá— ha generado inquietud entre los habitantes locales. Tras el avistamiento, varias personas de la región contactaron a las autoridades debido a la presencia del animal en inmediaciones de sus tierras, temiendo posibles riesgos para su seguridad y la de su ganado. La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) respondió con claridad, desmintiendo temores sobre los hábitos alimenticios del oso y subrayando que esta especie no caza ganado, ya que consume principalmente vegetación y, en ocasiones, restos animales si los encuentra, actuando simplemente como carroñero. Esta conducta, según la CAR, aparece cuando animales domésticos muertos son abandonados por desconocimiento en zonas de bosque, lo que puede atraer al oso hacia áreas habitadas.

Alfred Ignacio Ballesteros, director de la CAR, señaló que prácticas como dejar animales fallecidos o suministrar alimentos intencionalmente a los osos —ya sean frutas, residuos orgánicos o restos animales— fomentan la habituación de la fauna silvestre a los humanos. Este proceso de habituación aumenta la posibilidad de conflictos y encuentros riesgosos entre seres humanos y animales silvestres, comprometiendo tanto la seguridad de los habitantes como la conservación del ecosistema. La autoridad ambiental enfatizó que el oso andino solo reacciona de manera defensiva si se siente amenazado o en peligro, y especificó que el ejemplar avistado es juvenil, ya independiente y que se desplaza en solitario, alimentándose de especies nativas como el gaque y ciertas bromelias.

Ballesteros subrayó que el tránsito del oso por esta zona responde al uso de su corredor biológico natural, un espacio vital que ha sido reducido progresivamente por la expansión de actividades agrícolas y ganaderas. La CAR recalcó que la persecución o caza del oso constituye una infracción ambiental y pone en riesgo el equilibrio de los ecosistemas andinos, además de la propia especie, catalogada como vulnerable. Por ello, la corporación adelanta, junto a Corpochivor, iniciativas orientadas a la defensa y protección del oso de anteojos en la región.

Entre estas estrategias, destacan campañas de sensibilización y capacitación con los líderes de las Juntas de Acción Comunal de las veredas afectadas, buscando informar que el oso no representa una amenaza directa para la vida humana y promoviendo la convivencia responsable entre comunidad y fauna silvestre.

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Las acciones serán acompañadas de monitoreo mediante cámaras trampa en zonas reportadas como conflictivas y el impulso de medidas preventivas bajo prácticas ganaderas responsables en predios cercanos a los corredores biológicos del oso, enfatizando la importancia de la protección ambiental y evitando hábitos que puedan alterar el comportamiento natural del animal.

¿Por qué es importante evitar alimentar a los animales silvestres, como el oso andino?

La inquietud por alimentar animales silvestres suele surgir en comunidades rurales, ya sea como una muestra de buena voluntad o en el intento de mantener a estos animales alejados de los cultivos y hogares. Según la información brindada por la CAR, dar alimentos a especies silvestres, como frutas, restos orgánicos o animales, puede provocar el proceso de habituación. Este hábito consiste en que el animal pierde su temor natural hacia los seres humanos, lo que incrementa el riesgo de que se acerque demasiado a zonas habitadas, generando conflictos y colocando en peligro tanto a la especie como a las personas.

El contexto señalado demuestra que la conservación de la fauna silvestre requiere la participación activa y coordinada de las autoridades ambientales y las comunidades locales. Aplicar buenas prácticas ganaderas, no abandonar despojos animales en los bosques y evitar el suministro intencionado de alimentos a los osos resultan medidas clave para proteger el equilibrio ecológico y asegurar la supervivencia de especies vulnerables como el oso andino.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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