Por: El Espectador

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Este artículo fue curado por pulzo   Ago 22, 2026 - 11:00 am
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La "Odisea", uno de los textos más emblemáticos de la literatura antigua, suele entenderse como una obra de aventuras y viajes, pero su trasfondo filosófico es tan profundo como su influencia cultural. De acuerdo con El Espectador, aunque varios profesores insisten en que la filosofía nació cuando los griegos comenzaron a distanciarse de historias como las de Homero, una lectura cuidadosa revela que las primeras preocupaciones filosóficas ya estaban presentes en esta epopeya, especialmente en los temas del destino y la identidad.

Comparar la "Odisea" con la "Ilíada" permite comprender cómo evoluciona la concepción del destino en la literatura griega. En la "Ilíada", Héctor acepta su muerte como algo inevitable, resolviendo su destino con resignación. Pero en la "Odisea", Odiseo no acepta pasivamente lo que los dioses le imponen: lucha, engaña y hasta intenta burlar a Poseidón, el dios que le impide volver a Ítaca. Esto introduce una dimensión humana distinta, una especie de lucha contra el destino que se asemeja más a la tragedia de 'Edipo Rey', donde el protagonista intenta, en vano, fugarse de lo que le está escrito.

El tema de la identidad es otra preocupación fundamental. Homero plantea la pregunta sobre qué nos define realmente o cómo el cambio afecta a la esencia de una persona. El ejemplo de Teseo y su nave, citada en la tradición mitológica, muestra la fascinación griega por la aquello que permanece tras el cambio material. Así mismo, cuando Odiseo regresa disfrazado y transformado por Atenea, ni siquiera su hijo lo reconoce. Sin embargo, sus perros sí lo identifican, lo que sugiere una esencia profunda que trasciende las apariencias, ligada tanto al ingenio como a la naturaleza intrínseca del héroe.

La "Odisea" también explora el deseo y el amor con una mirada sutil pero audaz. El largo viaje de Odiseo, en el que comparte el lecho con figuras como la ninfa Calipso o la hechicera Circe, introduce un matiz de erotismo y seducción poco presente en la "Ilíada". La atracción de mujeres poderosas por Odiseo nace tanto de su ingenio como de su capacidad de resistirse al sometimiento. Es revelador que, pudiendo elegir la inmortalidad junto a Calipso, decida volver a su hogar y a Penélope, marcando su humanidad y, con ella, la profundidad de la obra. El encuentro con Nausicaa, la interpretación psicológica del amor y el deseo, y la pregunta permanente por el origen y el yo, hacen de la "Odisea" un texto eminentemente filosófico, cuyas inquietudes siguen resonando siglos después.

Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

¿Cuál es la diferencia entre el destino en la Odisea y en la Ilíada?

La principal diferencia, de acuerdo con el análisis citado en El Espectador, radica en que, mientras en la "Ilíada" el destino es aceptado con resignación —como lo hace Héctor ante su muerte—, en la "Odisea" Odiseo intenta desafiarlo y manipularlo. Esto muestra una evolución desde la inevitabilidad absoluta hacia una perspectiva en la que los humanos luchan contra los designios divinos.

¿Cómo aborda la Odisea el tema de la identidad y qué significa en la obra?

La "Odisea" trata la identidad a través de la transformación y el reconocimiento. Cuando Odiseo regresa a Ítaca, ha sido alterado por Atenea y ni su propio hijo lo reconoce, aunque sus perros sí. Esto sugiere que existe una esencia personal que resiste el cambio físico o las apariencias, reforzando la pregunta filosófica sobre qué nos hace ser quienes somos realmente.


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