Como informó The New York Times, el medicamento fue aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos, FDA (por sus siglas en inglés), pero esta decisión ha causado una gran controversia tanto en los especialistas como en la población femenina.

Descovy es el segundo producto que logra llegar al mercado con el fin de prevenir el virus de inmunodeficiencia, pero su efectividad excluyó a las mujeres que, como cualquiera, están expuestas a adquirirlo y les es complicado pagar el primer tratamiento aprobado.

Truvada era (hasta el momento) el único medicamento aceptado por la entidad para evitar el contagio de VIH, pero quien desee hacer uso de este debe tener anualmente alrededor de 20.000 dólares, que es un valor muy alto para ser indispensable para mejorar la salud pública.

Es inaceptable en estos tiempos“, dijo al portal Rochelle Walensky, jefa de enfermedades infecciosas del hospital general de Massachusetts, dejando claro su descontento tanto con la aprobación de la entidad como con el proceder de los fabricantes.

Otros especialistas, en medio de su inconformidad, también han pedido a la FDA que se evalúe la efectividad de Discovy en las mujeres, pues, aunque el medicamento no tiene la misma efectividad de Truvada, sí reduciría hasta en un 90 % el número de personas que se podrían contagiar en los próximos 10 años.