Como explica el sitio web de la invención, esta bañera proporciona hidromasajes y cuenta con la última tecnología, pues la zona se ajustará perfectamente al espacio; además, se puede controlar la temperatura del agua y la cantidad de burbujas.

“Lo que comenzó como una conversación divertida entre amigos hace un año, rápidamente se convirtió en: ‘¡Deberíamos hacer esto por completo!'”, detallan los creadores.

Pese a que suene ilógico para muchos, no es ningún tipo de juguete erótico, sino una tina que se puede agarrar con una sola mano y en la que solo entran los testículos, pues el pene queda por fuera y reposa sobre una especie de cojín.

El curioso invento está disponible en varios colores, tamaños y con diferentes diseños. Su costo oscila entre los 40 y 10.000 dólares.

Así es el ‘testicuzzi’: