La situación llevó a Nueva Delhi a abrir centros de tratamiento de para luchar contra la infección inusual que se está extendiendo entre los convalecientes de COVID-19, anunciaron este jueves las autoridades de la capital de la India.

Según la prensa, más de 200 enfermos de mucormicosis están siendo tratados en clínicas de Nueva Delhi, y decenas de ellos están a la espera de obtener una cama en algún hospital. Los estados de Rayastán y de Telangana también enfrentan una epidemia de “hongo negro” y el de Maharashtra detectó más de 2.000 casos.

De acuerdo con CNN, en ese último estado se reportaron más de 90 muertos y más de 800 hospitalizados.

Sin embargo, las autoridades no pudieron determinar cuántos decesos se debieron a la mucormicosis desde que empezó la segunda ola de contagios de COVID-19, hace seis semanas.

Algunos médicos afirman que la mucormicosis afecta sobre todo a personas a las que se les administraron esteroides para combatir las consecuencias de la infección por coronavirus. No obstante, aunque pueda aparecer en pacientes de coronavirus, es una infección previa a la pandemia y no está relacionada directamente con el COVID-19.

“Esta infección por hongos afecta principalmente a personas que están tomando medicamentos para otros problemas de salud que reducen su capacidad para combatir patógenos ambientales”, aseguró el Grupo de Trabajo Nacional indio para la COVID-19, advirtiendo de que la mucormicosis puede ser fatal si no se trata.

El doctor especialista en enfermedades infecciosas Atul Patel explicó a Efe que esta infección por hongos afecta sobre todo a “pacientes con una diabetes no controlada o que tienen algunas complicaciones”. Asimismo, también pueden ser más susceptibles de contraer esta infección las personas que recientemente hayan recibido un trasplante de órganos o hayan permanecido de manera prolongada en la UCI.

“No es algo que todo el mundo pueda contraer”, aclaró el doctor, y añadió que, en este sentido, “un factor determinante que también está contribuyendo a aumentar la incidencia es el uso de esteroides para el tratamiento de la infección por la COVID-19”.

Sin embargo, Patel matizó que, pese a que el coronavirus “aumenta la incidencia” de contraer esta infección en un grupo determinado de pacientes porque provoca una bajada en las defensas, no implica que sea el causante directo de esta enfermedad. De hecho, “la India es el país que reporta el mayor número de mucormicosis cada año“, dijo, por lo que insistió en que “es una infección antigua” que se conoce en todo el mundo, y cuya tasa de mortalidad “ronda el 50 %”.

Según el documento divulgado por el Ministerio de Salud indio, los síntomas de la mucormicosis suelen manifestarse a través del picor en los ojos y/o nariz, dolor de cabeza, fiebre, vómito con sangre y dificultad para respirar, además de alterar el estado mental de los pacientes que lo contraen. Los expertos también indicaron que “los senos paranasales o los pulmones se ven afectados después de que se inhalan del aire las esporas de los hongos”.