Durante el estudio, hecho por la Universidad de Erciyes, de Turquía, y compartida por la revista Nature, se analizó ese número de personas, cada una con diferente contextura física, y allí se corroboró que los más delgados tenían un rendimiento menor en el sexo.

Al parecer, y ese es uno de los hallazgos más llamativos de los investigadores, los hombres con unos ‘kilitos’ de más duraban hasta 7 minutos más durante el encuentro sexual, por lo que se concluyó que tener un cuerpo con menos grasa no garantiza buenas ‘faenas’.

Respecto de lo anterior, también se encontró que el índice de masa corporal está directamente relacionado con la eyaculación precoz y la disfunción eréctil.

Al parecer, los hombres con sobrepeso logran retrasar la eyaculación gracias a que poseen una buena cantidad de estradiol, una hormona femenina (la más importante a nivel sexual) que es la encargada de retrasar el orgasmo masculino.

Sin embargo, no se logró obtener datos más exactos, pues el estudio se realizó con el fin de comprobar que los hombres aparentemente más saludables eran mejores en la cama, y terminaron hallando lo contrario.