Flavia usó un banano al que le hizo un leve corte con un cuchillo (para simular la división del glande), y de esa forma pudo ilustrar bien cada parte del miembro.

Según explicó, la masturbación debe estar concentrada en la zona del glande, pues es la más sensible. No se deben hacer fuertes presiones, ni tampoco se tendría que halar tanto hacia abajo el prepucio, solo lo suficiente para liberar bien la cabeza del pene.

Para que aumenten las sensaciones, recomendó usar un lubricante a base de agua, pues la mano resbalará con mayor facilidad. Además, jugar con las presiones, ritmos y tipos de movimientos para que las terminales nerviosas estén más receptivas.

Si se va a intentar halar un poco más el prepucio, se debería hacer muy suave. La experta también recordó que es importante masajear los testículos, pues también tienen puntos sensibles. Si se usan las dos manos para erotizarlos, su placer será inmenso.

Con estas simples recomendaciones nacen muchas más formas para complacer al hombre, más allá de la penetración.

Esta es la explicación completa: