Sobre el uso de estos sostenes se ha hablado mucho; incluso, los han relacionado con el desarrollo de cáncer de mama, pero no hay evidencia científica que deje claro este aspecto.

Lo que sí está claro es que, como mencionó Vogue, al menos el 80 % de las mujeres no usan la talla correcta de brasier; esto es lo que provoca la mayor cantidad de problemas de esta zona, que pueden ser desde “pequeñas molestias hasta neuritis intercostales”.

La tela de esta prenda también puede alterar la piel de la zona, pero eso dependerá de cada mujer y deberá consultar a un especialista.

Renata Boscán, consultora de lactancia, le dijo al medio que no usar un sostén durante la lactancia sí podría ser perjudicial. Además, recomendó portar deportivos en estos casos.

“Creo que el uso de sujetador no es perjudicial y posiblemente sea beneficioso para la comodidad y el normal desarrollo de las mamas”, agregó Renata.

Cabe mencionar que el brasier no solo es un soporte estético para los senos sino que apoya a la espalda como a ninguna otra parte del cuerpo; toma el peso del busto y lo distribuye en varios grupos musculares de la espalda.

La gravedad es algo que afecta a la piel de todo el cuerpo, y el uso de un brasier que se ajuste perfectamente al busto hace que los senos se caigan menos rápido, reconoció el medio.

Quizá las mujeres con senos pequeños no perciban tanto el cambio, aunque podrían presentar dolores de espalda si dejan de usarlo mucho tiempo; no obstante, quienes tienes los pechos grandes sí suelen sentirse más cómodas.