Sin embargo, un estudio clínico liderado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) determinó que esos medicamentos “parecen tener poco o ningún efecto” en la mortalidad y en el desenlace entre los pacientes de COVID-19 hospitalizados”.

Según ese ensayo clínico —denominado Solidaridad— los medicamentos que no sirven en pacientes graves son la hidroxicloroquina (polémico fármaco que Trump usó para supuestamente no contagiarse), el antiviral remdesivir, los antirretrovirales lopinavir y ritonavir, y el interferón (grupo de proteínas).

El estudio se llevó a cabo en 30 países y se ha concentrado en analizar los efectos de estos tratamientos en la mortalidad, en la necesidad de recibir asistencia con respiradores y en la duración de la hospitalización.

La OMS indicó que aún falta determinar si esos mismos medicamentos tienen utilidad en el tratamiento de infectados de coronavirus que no requieren hospitalización o como prevención, aspectos que tendrán que examinarse en futuros ensayos.

Medio millar de hospitales participan en los ensayos avalados por la OMS, que continuarán próximamente con productos diferentes, que pueden ser otros antivirales, inmunomoduladores y anticuerpos monoclonales.

El único medicamento que, según la OMS, ha mostrado resultados interesantes es la dexametasona, que fue administrada recientemente al presidente Donald Trump, tras infectarse con el coronavirus. Este medicamento (de la familia de los esteroides) está recomendado para pacientes graves en hospitales y que requieren asistencia respiratoria.

En un comunicado difundido poco después de conocerse la posición de la Organización, la compañía Gilead —fabricante del remdesivir— sostuvo que esos datos no concuerdan con los resultados de otro ensayo que ha impulsado el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos y que fueron publicados hace poco.

Según la biotecnológica, los pacientes hospitalizados que recibieron remdesivir se recuperaron en promedio cinco días antes que los que tomaron placebo, y con aquellos que estaban en condición más grave, la recuperación fue siete días más rápido.

Sobre la mortalidad, Gilead aseguró que el remdesivir la reduce y que por todas estas razones que “ya cuenta con autorización para su uso temporal en el tratamiento de pacientes con COVID-19 en más de 50 países”.