Ya se había dicho que soltar el agua despide aerosoles cargados de contaminantes en la orina y en las heces humanas hasta a 1,5 metros de altura, que pueden contener partículas de COVID-19 y otras enfermedades, como el Ébola, destaca el portal científico Science Alert.

Las pruebas computarizadas muestran que los orinales también despiden partículas contaminantes a considerable altura, lo que aumenta el riesgo de contagio, sobre todo en baños públicos con poca ventilación, pues si no hay aire circulando, las micropartículas permanecen suspendidas en el ambiente durante más de los 20 segundos que flotan en sitios ventilados.

“Después de unas 3 horas de pruebas con más de 100 descargas del sanitario, encontramos que los niveles de aerosoles aumentan en decenas de miles de partículas”, explicó al medio Siddhartha Verma, profesor de ingeniería mecánica en la Universidad Florida Atlantic, en Estados Unidos.

Los científicos que participaron en el estudio advierten de una posibilidad teórica de contagio en los baños públicos, aunque dicen que no se han reportado casos de contagio conocidos, asociados directamente con el uso de dichos servicios sanitarios.

Los estudios se hicieron en un baño público con una ventilación estándar, informa el medio.

El siguiente video muestra cómo aumenta el número de partículas en el aire cuando se descarga la cisterna: