El congresista se manifestó después de que el secretario de Gobierno bogotano, Luis Ernesto Gómez, anunciara que el pico y cédula en la capital no cobijaría restaurantes y hoteles.

El funcionario sostuvo que el cambio se produjo “escuchando a pequeños empresarios y tras un acuerdo con ellos”, pero Santos no le creyó: “No escucharon a nadie, no mientan. Improvisaron tomando medidas draconianas sin ningún tipo de planeación y les tocó echar para atrás”, aseveró.

“El afán de mostrar gestión con medidas autoritarias le ganó al principio de planeación. A esta alcaldía la evidencia le genera alergia”, agregó.

Otros criticaron la otra parte de lo dicho por Gómez. “Cada medida sanitaria que hemos tomado en Bogotá busca un equilibrio entre el cuidado de la salud y de la economía“, afirmó.

Sin embargo, el analista de RCN Radio Jorge Restrepo dijo que “economía y buena salud pública no se oponen, ni en pandemia”, por lo que, según él, no existía tal equilibrio. “Gobernar no es un juego de planificación centralizada a la soviética“, agregó.

Sin embargo, otros fueron menos duros y valoraron el cambio de opinión de la administración distrital. Así lo expresó, por ejemplo, el concejal Celio Nieves: “Bien por atender las solicitudes de ciudadanía y de algunos concejales“, trinó.