Una de las tazas contiene comida normal para perro y la otra también, pero esta última tiene una foto de una alitas de pollo muy provocativas encima para engañar al animal. 

El hambriento husky, que lleva una servilleta alrededor del cuello, señala con su pata el recipiente que tiene pollo. 

En ese instante, el dueño retira la foto que está encima del tazón y el perro queda decepcionado por lo ocurrido. 

Por unos segundos, el animal mira con tristeza recipiente y luego fija su ojos lentamente en su amo con cierto disgusto.

El divertido momento fue filmado en la ciudad de Baoding, en la provincia de Herbei (China).