El hecho quedó grabado por unas cámaras de seguridad de un casa cercana y ocurrió el 5 de abril de este año.

En declaraciones al medio australiano The Canberra Times, Mayes indicó que tenía dificultades para arrancar el vehículo, por lo que llevaba en el asiento delantero una batería portátil que ayudaba a activar el motor en casos de emergencia.

Sin embargo, la batería empezó a emitir chispas que provocaron que el carro se incendiara en pocos segundos.

En la grabación se ve a la madre sacando en brazos a uno de sus hijos del carro y luego se dirige a otra puerta para sacar a su otro bebé, pero al abrirla sale una gran cantidad de humo.

Por tal motivo,Mayes tiene que dejar al pequeño en el piso para desatar el portabebés y rescatar a su otro hijo.

“Hunter estaba en un asiento de auto que mira hacia atrás, lo cual fue un poco difícil de desabrochar, pero trabajé lo más rápido que pude. Los saqué del auto lo más rápido posible y llamé a los bomberos con histeria”, afirmó Mayes al mismo medio.

Agregó que las ventanas de su carro comenzaron a romperse y que tuvieron que retroceder de inmediato para no quedar en medio de una posible explosión.

“No siento que haya hecho algo extraordinario, pero hice mi trabajo. Estoy aquí para proteger a mis hijos y eso es lo que tengo que hacer”, dijo Mayes al mismo medio.