En ese procedimiento, que tiene una duración aproximada de 30 minutos, según el Instituto de Urología Serrate & Ribal, los médicos debían infiltrar bótox en la vejiga del pensionado.

De acuerdo con Daily Star, a Terry lo llevaron a una sala de cirugía y allí él se distrajo con el personal médico, por lo que no se dio cuenta de lo que le estaban haciendo.

“La enfermera estaba a mi lado y estábamos hablando, así que no sabía qué estaba pasando”, manifestó el hombre a ese diario.

“Fue una verdadera sorpresa”, manifestó Terry al medio, al recordar el momento en que supo que le habían hecho la circuncisión (corte de una porción del prepucio del pene).

El mismo periódico indicó que ese error se debió a que los médicos “confundieron sus apuntes.

Por lo anterior, Terry denunció al hospital, y un juez decidió que este debía compensar al paciente con 20.000 libras esterlinas (84,4 millones de pesos), señaló Daily Mail.