“Oh, Dios mío, nunca me había reído tanto en mi vida”, escribió Abby en una publicación de Facebook, en la que también mostró que los laxantes venían en forma de chocolatina.

De acuerdo con su relato, la confusión de su marido se dio porque en el empaque de los laxantes decía que debía comer 2 dosis, es decir, 2 cuadros de la chocolatina; sin embargo, él pensó que una dosis equivalía a una barra entera. Por fortuna, solo ingirió una.

La mujer, que es una reconocida escritora, agregó que su esposo estaba tan preocupado por su salud, que llamó al centro de control de envenenamiento.

Según ella, la persona que atendió a su marido “pensó que era una llamada de broma” y luego se echó a reír al notar que no lo era. Al final, ese trabajador le respondió que “los mayores riesgos” que podía sufrir eran “calambres y deshidratación”.

“Él me dejó compartir esta historia, no tengo ni idea por qué. Todo lo que sé es que es un regalo para el universo”, concluyó Abby.

Esta es su publicación: