“Feliz cumpleaños, Lizard”, fue el texto que la mujer le pidió al almacén; sin embargo, la empleada que la atendió por teléfono no la escuchó bien, indicó Melin a través de Facebook.

La trabajadora, según la mujer, entendió “loser” (perdedora), en vez de Lizard, así que el pastel quedó con ese mensaje.

Melin compartió una foto de su hija con el pastel y aclaró que, al ser tan pequeña, Elizabeth aún no entendía lo que significaba la palabra “perdedora”, así que invitó a todos a reírse del malentendido.

“Es muy gracioso ahora, pero [en ese momento] estaba furiosa”, manifestó la mujer, quien aclaró que todo ocurrió el año pasado.

Al final, Melin y su esposo le compraron otro pastel a la menor. Para ese nuevo ponqué, la pareja se aseguró de usar el nombre real de la pequeña, y no el apodo.

Estas son las fotos de ambos pasteles: