La piedra fue usada como arma en las batallas entre los residentes de Jerusalén y los soldados de la Legión romana (fuerzas militares del Imperio Romano), informó la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA, por sus siglas en inglés) a través de su página web.

La entidad también señaló que esa piedra fue una de las tantas que se lanzaban como proyectiles desde las catapultas. Asimismo, señaló que data del año 70 d.C.

El intermediario del ladrón fue identificado como Moshe Manies, quien a través de Facebook aseguró que el hombre que robó la pieza quiso devolverla al tener la sensación de que “el fin del mundo estaba cerca”.

Manies agregó que el ladrón encontró la piedra mientras ordenaba su casa para la Pascua; en ese momento decidió que era el momento para limpiar su conciencia.

” Elogiamos la devolución del artefacto y hacemos un llamamiento a cualquier persona que haya tomado un artefacto arqueológico para que se quite un peso de encima y lo devuelva al Tesoro del Estado. Estos artefactos, que tienen miles de años, son nuestro tesoro nacional”, manifestó Uzi Rotstein, inspector de la IAA, en la página web de esa entidad.