Allí, fue intervenido quirúrgicamente de urgencia y le extrajeron el encendedor de 3 pulgadas que se incrustó en su estómago, indicó la clínica en un reporte.

Shang Shu, supervisor del hospital, explicó en el informe que el paciente fue muy afortunado porque existía el riesgo de que el objeto explotara en el vientre.

De acuerdo con Shang, Li se salvó de sufrir daños irreparables en su mucosa gástrica, en el caso hipotético de que el líquido inflamable se hubiera esparcido por el cuerpo.

Eso, además de su sufrir una obstrucción intestinal y rupturas en los intestinos, agregó el médico.

En declaraciones a medios locales, el padre de Lí contó que su hijo empezó a sentirse mal un día después de haber tragado el mechero, por lo que lo llevó al hospital inmediatamente, rescató el Daily Mail.

El padre del joven de 23 años contó a los mismos medios que Li estuvo bebiendo la noche anterior y se tragó el encendedor bajo la influencia de sus amigos. 

Esta fue la radiografía del joven que tragó el encendedor:

Hospital Shenyang Number Five