Temiendo que el virus se hubiera propagado en la oficina, el director de la empresa (cuya identidad no fue revelada) también ordenó limpiar y desinfectar las instalaciones, y, por si fuera poco, mandó a cuarentena a varios compañeros de Davis, informó el Atlanta Journal-Constitution.

A pesar del cierre de la compañía, el director siguió pagándoles a sus empleados, por lo que al final perdió unos 100.000 dólares, equivalentes a más de 377 millones de pesos (de acuerdo con la tasa de cambio actual), indicó el periódico.

Davis “le causó pérdidas económicas innecesarias a su empleador y angustia a sus compañeros de trabajo y sus familias”, aseguró el fiscal del caso en un comunicado citado por el New York Post.

Ahora, el sujeto está acusado de estafar a su compañía y podría ir a la cárcel, señalaron ambos medios, los cuales no revelaron cómo se descubrió la farsa de Davis.

El Atlanta Journal-Constitution indicó que esta no sería la primera vez del estafador en la cárcel: en otras ocasiones, ha sido condenado por robo y allanamiento criminal.