Al día siguiente, la prueba confirmó que tenía coronavirus, por lo que la canadiense se aisló en su casa por dos semanas, informó CTV News y agregó que, durante ese tiempo, la mujer perdió su sentido del olfato y del gusto.

Aunque ella empezó a mejorar con el tiempo, aún se le dificulta respirar y las pruebas siguen dándole positivas, pese al confinamiento y los cuidados que ha tenido por los últimos 53 días, señaló el medio.

“¿Lo tendré para siempre?”, se preguntó Tracy ante la incertidumbre que le causa esta situación, pues, si bien los médicos le han dicho que ya no es contagiosa, ninguno ha podido explicar por qué todavía no se recupera, señaló el Toronto Sun.

La mujer manifestó a ese medio que quiso contar su historia para que el mundo vea que el coronavirus es un asunto serio y que, a pesar de la paulatina reapertura de las ciudades, las personas deben cuidarse y continuar con el aislamiento social.

Su preocupación se da sobre todo por aquellas personas contagiadas que son asintómaticas: según su testimonio al diario, “el hecho de que las tiendas estén abriendo, no significa que [el virus] se haya ido”.