Maibert publicó en Facebook e Instagram 2 fotos del trabajo que hizo y manifestó que se sentía “honrado” de que el australiano lo hubiera escogido para hacerse esa modificación, llamada “extirpación de concha”, según él.

El hombre añadió que ese procedimiento no volvía sorda a la gente, pero sí advirtió que “podría afectar su capacidad para escuchar la dirección del sonido”. Asimismo, señaló que esto pasaría solo en la primera semana (o máximo hasta la segunda) y que, de hecho, una persona podría escuchar mejor los sonidos que vienen de atrás.

Varios internautas que se presentaron como audiólogos confirmaron que nadie podría quedar sordo por ese procedimiento; sin embargo, aseguraron que era una mala idea hacérselo. Uno de ellos, por ejemplo, indicó que, a lo largo del tiempo, una persona que se haga esto perderá la audición más rápido que cualquier otra.

Otros usuarios llamaron “insensato” al australiano y lo llenaron de críticas, igual que a Maibert por realizar este procedimiento tan riesgoso.

Estas son las fotos que compartió Maibert: