El diario estadounidense se refiere al caso de la hija de 10 años de un brasilero, que subió un video de ella y una amiga en el que aparecen jugando en una piscina. Poco después, la “inocente” grabación tenía miles de reproducciones.

En ese sentido, investigadores del Centro Berkman Klein para Internet y Sociedad de la Universidad de Harvard encontraron que la plataforma había sugerido el video de las niñas a usuarios que vieron grabaciones de infantes parcialmente vestidos, indicó el medio.

“[…] Un usuario que mira videos eróticos puede recibir recomendaciones de videos de mujeres que se vuelven sospechosamente más jóvenes y después de mujeres que posan de maneras provocativas usando ropa de niños. Al final, a algunos usuarios les podrían ser presentados videos de niñas tan jóvenes que sus edades oscilen entre los 5 y los 6 años y vistan trajes de baño, o se estén vistiendo o abriéndose de piernas”, asegura The New York Times.

El diario dice que alertó a YouTube, que ya había deshabilitado los comentarios en los videos donde aparecían niños para evitar que pedófilos guiarán a otros a más contenido, sobre la falla de su sistema automatizado de recomendaciones. No obstante, la plataforma retiró algunos videos de infantes, y aunque hizo ajustes en el algoritmo, no desactivó las recomendaciones para grabaciones donde aparece niños, lo que, según los investigadores, es lo único que evitaría que esto vuelva a ocurrir.

Los investigadores explicaron, según el diario extranjero, que el sistema de recomendaciones de YouTube tiene el propósito de mantener a los usuarios en la plataforma y por eso “lleva a los espectadores a videos o temas cada vez más extremos”.

Para comprobar cómo funciona, los estudiosos siguieron las recomendaciones que YouTube les hizo en temáticas sexuales, y cada vez fueron más extremos y enfáticos en la juventud.

“Por ejemplo, videos de mujeres hablando sobre sexo a veces conducían a videos de mujeres en ropa interior o amamantando […]. Algunas mujeres solicitaban donaciones de parte de hombres mayores con dinero con gusto por las jovencitas o aludían a videos privados en los que posaban desnudas. Después de algunos clics, algunos jugaban más abiertamente con la prepubertad, al posar en ropa de niños”, se lee en el artículo.

Después de eso, asegura el medio, la plataforma empezó a recomendar videos de niños más pequeños, parcialmente vestidos.

YouTube negó, de acuerdo con The New York Times, que el sistema automatizado tenga una “dirección” definida, aunque aceptó que se debe buscar una “postura mucho más conservadora” sobre lo que se recomienda, cuando se habla de niños.