NSO es una compañía israelí de software de vigilancia que está acusada de aprovechar una “vulnerabilidad” de WhatsApp para desarrollar un programa que envió ‘malware’ a 1.400 dispositivos, indicó TechCrunch.

En otras palabras, la empresa logró insertar un programa espía en los celulares realizando una llamada a sus víctimas a través de WhatsApp. A pesar de que los usuarios no respondieran la llamada, el espionaje se podía realizar porque solo bastaba con recibirla, explicó Business Insider.

El programa Pegasus, creado por NSO, podía extraer todos los datos que las personas tuvieran en sus móviles, desde contactos guardados hasta el historial de navegación. 

Además, WhatsApp aseguró que la empresa israelí vendió la información recolectada por su software a los gobiernos de Bahréin, Emiratos Árabes Unidos y México, agregó Business Insider.

Entre las personas afectadas están periodistas, políticos, diplomáticos y activistas de derechos humanos.

Uno de los argumentos que NSO dio para desestimar el proceso fue el hecho de tener inmunidad contra las demandas presentadas en EE.UU. por tener acuerdos comerciales con los gobiernos nombrados. Sin embargo, la jueza del caso afirmó que la compañía no califica para esa inmunidad porque la organización no se creó en el país norteamericano, señaló TechCrunch.

Luego de la postura que tomó el juzgado, un portavoz de WhatsApp le dijo al medio mencionado que están “satisfechos con la decisión del Tribunal que nos permite seguir adelante con nuestros reclamos de que NSO participó en una conducta ilegal” y pueden seguir buscando “documentos relevantes y otra información sobre las prácticas de NSO”.