A mitad del 2019 la Asociación de Tecnología para Consumidores (CTA) decidió que el 2020 sería “el año de prueba” para este tipo de productos y además de esto crearon un premio de tecnología sexual dentro de la categoría de salud y bienestar.

Esto rompió con la tradición que prohibía este tipo de mercancías ya que en años anteriores eran percibidos como “inmorales, obscenos, indecentes o profanos que no están a la altura de la imagen de la CTA”.

Por esta medida se despojó a la firma de microrobótica avanzada Lora DiCarlo de un premio a la innovación por el dispositivo sexual Osé. Ahora este mismo ha vuelto con mucho más protagonismo y toda la aceptación para dar a conocer cómo va a cumplir con el objetivo de satisfacer a las mujeres.

Osé está diseñado para “imitar las mejores características de los movimientos humanos” y combina un masajeador del punto G con una boca de clítoris con el que excita ambos de forma simultánea.

Además de esto, se presentaron las innovaciones alrededor de vibradores femeninos, masturbadores masculinos, estimulantes y diversos juguetes sexuales con los que las empresas de este nicho quieren demostrar cómo la tecnología sexual es de vital importancia para la vida de los usuarios.

La jefe de marketing de la firma Lovense, Gerard Escaler, dijo a Efe, “Nosotros nos dirigimos a cuatro escenarios distintos: relaciones a distancia, placer individual, profesionales del sexo y parejas que quieran probar cosas nuevas”.

Catalogada como “Tecnología sexual para cada dormitorio” el lanzamiento de la firma para este año es un masturbador masculino llamado Max 2, es controlado por una aplicación y conectado vía Bluetooth donde el usuario puede regular el nivel de intensidad en la vibración y contracción del dispositivo.

Este es un consistente en un tubo de plástico con el interior de látex y una clavija que simula una vagina por la que se introduce el pene.

“Para las relaciones a distancia, con la aplicación se puede controlar el masturbador desde cualquier parte, de manera que, por ejemplo, si un chico se encuentra en Hong Kong y su pareja de viaje en Las Vegas, con Max 2 pueden seguir practicando sexo aunque les separen miles de kilómetros”, añadió Escaler.

Otra firma que ha robado las miradas es Satisfer, ya que mostró su amplia gama de vibradores femeninos que están basados en tecnología de ondas de presión de aire con las que puede estimular el clítoris sin necesidad de contacto.

También ha desarrollado una app que permite su manipulación a control remoto y se puede conectar con a Spotify o Apple Music para que las vibraciones sigan el ritmo de la música.