Hace unos meses, el gigante de Corea del Sur redujo la mayoría de sus plantas de producción en China por la dura competencia que tenía en Asia de marcas, como Huawei, Honor y Xiaomi. Pocos días después, Samsung decidió cerrar su última fábrica en Huizhou, China, según la agencia Reuters.

A pesar de que la empresa surcoreana es la que más vende teléfonos alrededor del mundo, su público en China solo recoge el 1 % de la cuota del mercado en el país. Los expertos de Reuters aseguran que los chinos prefieren las marcas locales y no extranjeras.

Otro de los factores que motivó a Samsung a tomar esta decisión es el aumento de los costos laborales y la desaceleración económica por la que está pasando el país. La marca mencionó en un comunicado que se retiró porque quiere aumentar su eficiencia, mencionó Andro4all.

“El equipo de producción será reasignado a otros sitios de fabricación global, dependiendo de nuestra estrategia de producción global basada en las necesidades del mercado”, dijo la compañía en el comunicado.

Por otro lado, Sony también entra a la lista de compañías tecnológicas que decidieron cerrar su planta de producción en China. La marca tomó la decisión de que solo fabricará teléfonos en Tailandia, de acuerdo con el mismo medio.