Por: El Espectador

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Este artículo fue curado por pulzo   Jul 20, 2026 - 6:48 am
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Un evento poco común sorprendió a Nueva York en la mañana del 16 de julio de 2024: a las 11:17 a. m., un asteroide cruzó el cielo de la ciudad dejando a su paso una bola de fuego visible en regiones tan distantes como Connecticut, Rhode Island y Pensilvania. Los reportes coincidían en la intensidad del estampido sónico, similar a un trueno. De acuerdo con la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), la roca tenía apenas 30 centímetros de largo y se consideró que no sobreviviría el ingreso a la atmósfera terrestre. La mayoría de los científicos creía que se habría vaporizado antes de rozar el suelo.

Sin embargo, la experiencia de una familia en Hillsborough, Nueva Jersey, puso en duda ese análisis. Apenas tres minutos después del paso del meteorito por Nueva York, un hombre en su hogar sintió un fuerte estruendo y vio cómo su casa temblaba. Al inspeccionar, encontró un agujero en el techo de la habitación principal y varias rocas de color ónix sobre la cama. Extrañado por el olor a huevos podridos, hollín negro y polvo fino en el ambiente, se percató de que el origen de todo era extraterrestre. Los propietarios –que pidieron conservar el anonimato– comenzaron a recoger cuidadosamente los fragmentos. En total, lograron recolectar casi 1,4 kilogramos de material espacial.

La noticia permaneció en secreto durante dos años, mientras los dueños consultaban a científicos para entender el significado de su hallazgo. Un reciente estudio publicado en la revista Science Advances reveló que este meteorito, conocido como Hillsborough, resultó ser mucho más que una simple roca caía del cielo. Los investigadores, entre ellos Peter Jenniskens del Instituto SETI de California, detectaron en él moléculas orgánicas complejas y evidencias de agua salada. Estos ingredientes son fundamentales para la vida y sugieren que asteroides semejantes habrían jugado un papel en el desarrollo de los océanos de la Tierra primitiva.

Según los análisis, el meteorito pertenece al tipo condrita CM. De acuerdo con el físico Peter Brown de Western University, estas rocas son similares en química a la materia que formó los planetas. Su extraordinario estado de conservación se debió al cuidadoso trabajo de los propietarios, quienes protegieron las muestras de contaminación ambiental, catalogando cada partícula encontrada. Además, los estudios concluyeron que la roca provino de un antiguo asteroide llamado 163 Erigone, con una historia de colisiones que finalmente la llevó desde el cinturón de asteroides hasta un techo en Nueva Jersey. El azar hizo posible que el fragmento cayera dentro de una vivienda recién comprada, convirtiendo a sus habitantes en protagonistas de una historia única de la ciencia y el cosmos.

Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

¿Por qué el meteorito de Nueva Jersey es considerado tan especial por los científicos?

De acuerdo con información publicada en Science Advances y declaraciones de expertos citados en el artículo, el meteorito Hillsborough destaca por contener moléculas orgánicas complejas y señales de agua salada, claves en la formación de vida. Además, se trata de una condrita CM en estado casi prístino, muy poco frecuente debido a su fragilidad y predisposición a la contaminación ambiental. El cuidadoso trabajo de recuperación de la familia permitió que la comunidad científica disponga de una muestra invaluable, cuyas características son comparables a materiales recogidos por misiones espaciales recientes.

¿Cómo identificaron los propietarios de Nueva Jersey que una roca espaciar había caído en su casa?

Al principio, los residentes de la casa pensaron que el agujero en el techo y los escombros podían tener un origen común, como un accidente doméstico o la caída de un objeto desde un avión. Sin embargo, tras escuchar noticias sobre la bola de fuego y el estampido sónico en la región, investigaron reportes en internet y contactaron a expertos como Mike Hankey de la Sociedad Estadounidense de Meteoros. Gracias a la identificación de los materiales y la asesoría científica, confirmaron que se trataba de un excepcional meteorito recién llegado del espacio.


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