Justin McLeod, creador de la aplicación, lanzó Hinge en el 2012, mismo año que Tinder, su competencia.

Hinge hoy tiene alrededor de 5.5 millones de usuarios y reporta ganancias de 5.2 millones de dólares, según informó BBC.

Sin embargo, luego de una conversación con una periodista de The New York Times Justin se motivó a reconquistar a la mujer por la que creó la aplicación, Kate Stern, solo 7 años después de terminar.

Cuando logró volver con su ‘ex’ quiso reinventar Hinge para que se alejara del concepto de Tinder y se volviera una ‘app’ más romántica al ir más allá de la atracción física.

Para esto, desde 2016 la aplicación solicita a los usuarios que completen una serie de declaraciones mucho más íntimas como “Mi lista de deseos” o “Lo que a la gente le sorprende de mí” para que las otras personas también se atraigan por la personalidad e inicien conversaciones, agregó el mismo medio.

Hinge tiene ahora a 100 trabajadores en su oficina de Nueva York para monitorear un servicio que en su versión básica es gratuita pero gana dinero con la membresía premium.

Esta característica paga ofrece opciones como, por ejemplo, poder ver más información sobre las personas con las que podrían tener una cita y hasta enamorarse, detalló BBC.

En estos tiempos de distanciamiento por COVID-19 la aplicación introdujo una función llamada “Cita desde casa” para que los usuarios puedan tener una cita por videollamada con alguien y tal vez tener un final feliz. Como Justin, quien finalmente se casó con Kate.