Según el sondeo, hay un 30% menos de usuarios que el año pasado con la intención de adquirir el nuevo celular de la marca. La razón de esta decisión es que el 94% de los encuestados piensan que los precios están subiendo de una manera exagerada.

Además, el 47% confirmó que no iba a adquirir el celular por su precio, que sería mayor a los 1,400 dólares (alrededor de 4 millones de pesos colombianos). Por otro lado, un 38 % de los usuarios mencionó que iba a esperar a que saliera el dispositivo para decidir si lo compraba, de acuerdo con la encuesta.

Lo más preocupante de esta encuesta es que el 57% que queda de posibles compradores no pagarán por otro teléfono hasta que el actual se rompa o se dañe, por lo que la marca podría no tener las ventas que espera, mencionó iPadizate. 

El sondeo también descubrió que los ‘millennials’ están dispuestos a pagar un 41% más que la generación de los ‘baby boomers’ por un teléfono inteligente nuevo. Incluso, 1 de cada 5 estadounidenses cree que tener un nuevo móvil es una necesidad, informó el mismo medio.