Diana Trujillo, que se fue a Estados Unidos sin saber inglés y con apenas 300 dólares en su bolsillo, aseguró en Blu Radio que tuvo muchos problemas con su papá cuando él se separó de su mamá, y no soportó que debía cumplir un rol en el que tenía que estar “calmadita y bonita“.

“Pero dije: ‘No, yo no soy esto. Yo soy más que esto. Sí me gusta el maquillaje, los vestidos y los tacones, pero eso no quiere decir que no pueda ser más’. La combinación de los problemas con mi padre y ver que el rol que tenía no era algo que quería ser me empujó a decir: ‘Me tengo que ir'”, manifestó la colombiana que gritó emocionada cuando Perseverance llegó a Marte.

Y es que en Colombia, contó Trujillo a la emisora, sentía que estaba en un “tren de otra persona” donde le decían cómo vestirse, cómo comportarse y qué hacer, todo, para complacer a la pareja.

“El problema era que todas esas cosas estaban al servicio de mi pareja, al hombre, y no al servicio de: ‘Yo soy una humana, yo tengo un cerebro, yo tengo que ser profesional, yo soy capaz y adicionalmente puedo encontrar el amor’; esa es la forma en la que veo la vida”, agregó.

Trujillo también se vio impulsada a dejar el país con 17 años por la violencia que vivió en los años 80 en Colombia, pues solo encontraba paz en las estrellas.

Ahora, la colombiana es un ejemplo de inspiración para muchas personas en el mundo, que sueñan con conquistar la luna.