La empresa decidió reforzar las medidas porque las filtraciones se han vuelto tan grandes que ya los usuarios saben cómo será el diseño y qué piezas trae, por ejemplo, el iPhone 11, aunque todavía faltan varios meses para su lanzamiento, según Applesfera.

La primera precaución que tomó la empresa fue crear un grupo de ‘seguridad de nuevos productos’ para detectar cuando alguien tenga información confidencial e intentar detenerlo a tiempo, mencionó el mismo medio.

Sin embargo, las filtraciones llegaron a un punto en el que las personas cavaban túneles para obtener información. Así mismo, un trabajador de Apple logró robarse unos camiones que tenían millones de iPhones 5c solo para obtener el diseño.

Por lo tanto, la empresa ha decidido que todos sus trabajadores deben pasar por detectores de metal y también las bolsas de desechos que lleven. Además, los terceros que trabajen con la marca tienen que permitirle entrar a inspeccionar la planta cuando ellos deseen, informó iPadizate.

Detener a los filtradores ha sido tarea difícil para la compañía, pues al demandarlos lo único que hacen es hacer más famosa la filtración. Todavía no se sabe si las nuevas técnicas sirvan para controlar estas prácticas, pero sus usuarios lo podrán notar cuando aparezcan las próximas filtraciones de sus lanzamientos, dijo el mismo medio.