Así lo advierte un estudio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, entidad adscrita al Departamento de Salud de Estados Unidos.

La investigación, publicada hace pocos días, dice que la resistencia de la ‘Neisseria gonorrhoeae’ hacia la azitromicina pasó de 0,6 %, en 2013, a 2,5 %, en 2014.

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Para el caso de la ceftriaxona, el porcentaje pasó de 0,4 % a 0,8 %, en el mismo periodo de tiempo.

Al respecto, el doctor Robert Kirkcaldy, uno de los autores del estudio, explicó que si bien son porcentajes bajos, la situación es preocupante.

“Lo que sí sabemos es que esta bacteria ha demostrado la capacidad, en repetidas ocasiones, de desarrollar resistencia a los antibióticos que han sido usados contra ella”, declaró Kirkcaldy a ‘Stat’, y añadió:

El potencial para una gonorrea intratable es una posibilidad muy real en el futuro”.

Kirkcaldy explicó que el problema en este caso es que una vez la gonorrea adquiere resistencia a un medicamento, “no parece perderla”, cita ‘Stat’.

Sin embargo, el científico no quiso estimar cuánto tiempo le tardaría a la bacteria para ser inmune completamente a la azitromicina y la ceftriaxona, agrega el portal de noticias médicas.