Ocurrió en el barrio Castilla de esa zona de la capital, donde los policías detuvieron al grupo de vecinos que quería levantar a golpes a los criminales, informó Noticias Caracol. 

Los rateros habían entrado a una vivienda que tenía en el primer piso una bodega de alimentos y excusándose en su falsa autoridad se metieron argumentando que iban a desinfectar el lugar como una medida sanitaria por la pandemia de COVID-19, añadió el informativo.

Ya adentro agruparon a los residentes, les apuntaron con un arma y les dijeron que eran rehenes hasta que consiguieran lo que querían, agregó el noticiero. 

Se presentaron con carnets y máquinas de desinfectar; venían en una camioneta marcada y estaban uniformados con chaquetas de la Secretaría. Afortunadamente, los vecinos se dieron cuenta que era irregular; se habían metido más de 10 personas”, detalló Edwin Castañeda, uno de los afectados, en diálogo con ese canal. 

A las denuncias de los habitantes del sector se sumó que los ladrones activaron una de las alarmas de seguridad del local, lo que a su vez activó otra alarma comunitaria e hizo salir a la gente a la calle para aprehender a los criminales, apuntó la información. 

Finalmente, también hicieron presencia las autoridades, quienes salvaron a los delincuentes de ser linchados por la mayoría de vecinos que los estaban esperando afuera del sitio, concluyó Noticias Caracol.