Hernández, que hacía pocas horas había sido reintegrado como alcalde luego de que un juez anulara la suspensión que le impuso la Procuraduría, se dejó grabar mientras hablaba, por teléfono, con el funcionario.

¿Qué horas son en su reloj? Si a las 3:00 de la tarde no está todo en el despacho para mandarlo a Bogotá, pues lo notifico de la destitución, ¿ok?”, le dijo el mandatario local al trabajador, que se limitó a responder “Bueno”. Posteriormente, el mandatario local colgó.

Acto seguido, Hernández se refirió a los periodistas que lo estaban grabando y dijo:

“Eso toca así, sin hígados, él me hizo eso. Sin embargo, lo estoy tratando decentemente. La gente me dice que yo ataco, que es que soy brusco. ¡Pues claro! A una mafia de esas que gobierna y quiere oponerse a todo, ¿cómo quieren que los trate?. ¿O qué ha ganado Colombia con vocabularios exquisitos y diplomáticos? ¿Qué ha ganado?”.

No obstante, la advertencia de Hernández perdió validez, pues el mismo juez que lo reintegró a la Alcaldía anuló su fallo, luego de que Germán Torres, alcalde encargado, interpusiera una acción para que se le vinculara al caso, informó La FM.

Así entonces, la suspensión de tres meses, que la Procuraduría le impuso a Hernández por golpear a un concejal, quedó en firme.